El perdón a uno mismo

Nadie es perfecto, nada tampoco lo es. Nadie puede aspirar a que las personas sean pulcras en cualquiera que sea el cometido que se le imponga, ya que nadie nace con conocimiento. A cada momento estamos experimentando cosas que nos van llenando de sensaciones y de ideas nuevas, y a partir de allí reaccionamos a las cosas, experimentando cosas más nuevas todavía. Nuestra mente va acumulando experiencia a partir de estas situaciones. Pero llega un punto en el que no estamos preparados para resolver algo, o reaccionar ante una situación difícil, vamos y tratamos de solventar con lo que creemos conocer y nos estrellamos contra el muro. Nadie nace preparado…

“Errar es de humanos”, cuántas veces hemos escuchado esto antes, y es común que en algún punto de nuestras vidas nos equivoquemos en alguna decisión, alguna palabra, alguna acción. La perfección es una ilusión colectiva.

El reconocer los errores es lo más honesto que podemos hacer a la hora de seguir el camino, pero muchas veces el tomar una decisión no acertada nos puede quitar muchas cosas y a partir de esto tener un dolor y un resentimiento inimaginables. Cada acción dolorosa nos deja marcas pero las heridas sanan eventualmente y es menester seguir avanzando. Lo que se tiene que evitar a toda costa es el culto al dolor, castigarnos y lacerarnos cada vez que podamos para expiar una culpa por algún error cometido.

Nadie tiene la facultad de prever las cosas, menos el desenlace de un acontecimiento, por lo que auto-castigarse no tiene sentido. No podemos acusarnos de algo que no sabemos que está mal o que a largo plazo dañará.

Ante la ambigüedad de las emociones y de los caminos a escoger, no podemos ser culpables de las cosas que escogemos mal, a no ser que obviamente sepamos que están mal; los tropezones son necesarios para aprender la forma del camino, independientemente de la dirección. No tenemos por qué afincarnos sobre la herida para recordar los momentos malos, ni azotarnos por cada error cometido, levantémonos del suelo y sacudámonos el sucio de la ropa para poder avanzar con una sonrisa sobre el rostro.

VMIW

Woman-Self-Love.png

Imagen: Google
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Un comentario el “El perdón a uno mismo

  1. Patricia M Cevallos dice:

    Muchas gracias por compartir, tus palabras son muy apreciadas y oportunas para mí.

    Le gusta a 1 persona

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