Mirando el plato ajeno.

Todos los días ocurren cosas que hacen que nos tropecemos, es imposible conseguir el camino despejado de obstáculos. Y muchas veces esos obstáculos tienen forma humana. Las personas se enfocan en las demás para limitar el ascenso, el avance, porque se sienten incapaces de subir por sí mismas. Es muy común ver que desde pequeños algunos padres eduquen dando ejemplos de cómo fulanito tiene mejor nota porque estudio más, o zutanito quedo campeón de algún deporte X porque se dedicaba más, etc., y a la larga se crea la necesidad de ver que hacen los demás para después mejorarlo y tratar de superarlo. Allí es donde empieza a gestarse el embrión de la envidia y la competividad extrema.

Muchos ven como una virtud el ser competitivo, no sé en qué se basan, las personas no entienden que no todos podemos tener los mismos limites para tareas y actividades diversas, por ejemplo yo puedo jugar al futbol y puedo ser bueno, pero siempre habrá alguien más rápido y con mas reflejos; no es mi culpa tener sus niveles, tampoco es su culpa tener más habilidad. Es algo con lo que se nace y ya.

También me ha tocado escuchar que la envidia sana no es mala, la envidia es envidia y punto. El hacer de estos estados emocionales algo cotidiano fomenta a que haya rivalidades sin sentido, peleas absurdas y amarguras innecesarias.

Muchas veces nos sentimos inferiores al resto porque nos empeñamos en abrazar los defectos que tenemos y apegarnos a ellos de tal manera, que a simple vista un extraño puede leerlos en tu cara. Arraigarnos a estos para dar lastima también es un error, es abrazar a la piedra que nos hunde y que nos impide salir a la superficie.

Las personas necesitan aprender a dejar pasar las cosas y a encontrarse a sí mismas, encontrar las virtudes que las definen y armarse con ellas para combatir los defectos que pueden perjudicar su bienestar interno.

Cuando las personas se aferran a una idea que causa dolor o irritación, suelen decir cosas sin fundamento solo para acentuar su posición y hundirse más en sus problemas. Aunque sea difícil lidiar con este tipo de situaciones lo mejor que podemos hacer es dejar pasar, ya que es demasiado común que las personas proyecten sus penas y sus defectos en los otros para así librarse un poco de la culpa que es tener que cargar con esas pesadas  piedras y no esforzarse por la manera de hacer algo por corregir las cosas.

Nadie nace con la autoestima elevada, es algo que nos venden para que siempre estemos conformes, a pesar de que debemos estar en paz y agradecidos con las cosas que se tienen nunca está de más el querer elevar y proyectar mucho más las cosas buenas que tenemos y que podemos dar, para tratar de brindar a nuestro entorno esa paz que tenemos dentro y que de seguro puede transformar las cosas afuera. Si tenemos paz interna, las cosas a nuestro alrededor florecen para adornarnos el camino y no decaer jamás.

VMIW

secrets___the_internal_fight_by_darkgale.jpg

Imagen:Google
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s