Libertad

El perdón a uno mismo

Nadie es perfecto, nada tampoco lo es. Nadie puede aspirar a que las personas sean pulcras en cualquiera que sea el cometido que se le imponga, ya que nadie nace con conocimiento. A cada momento estamos experimentando cosas que nos van llenando de sensaciones y de ideas nuevas, y a partir de allí reaccionamos a las cosas, experimentando cosas más nuevas todavía. Nuestra mente va acumulando experiencia a partir de estas situaciones. Pero llega un punto en el que no estamos preparados para resolver algo, o reaccionar ante una situación difícil, vamos y tratamos de solventar con lo que creemos conocer y nos estrellamos contra el muro. Nadie nace preparado…

“Errar es de humanos”, cuántas veces hemos escuchado esto antes, y es común que en algún punto de nuestras vidas nos equivoquemos en alguna decisión, alguna palabra, alguna acción. La perfección es una ilusión colectiva.

El reconocer los errores es lo más honesto que podemos hacer a la hora de seguir el camino, pero muchas veces el tomar una decisión no acertada nos puede quitar muchas cosas y a partir de esto tener un dolor y un resentimiento inimaginables. Cada acción dolorosa nos deja marcas pero las heridas sanan eventualmente y es menester seguir avanzando. Lo que se tiene que evitar a toda costa es el culto al dolor, castigarnos y lacerarnos cada vez que podamos para expiar una culpa por algún error cometido.

Nadie tiene la facultad de prever las cosas, menos el desenlace de un acontecimiento, por lo que auto-castigarse no tiene sentido. No podemos acusarnos de algo que no sabemos que está mal o que a largo plazo dañará.

Ante la ambigüedad de las emociones y de los caminos a escoger, no podemos ser culpables de las cosas que escogemos mal, a no ser que obviamente sepamos que están mal; los tropezones son necesarios para aprender la forma del camino, independientemente de la dirección. No tenemos por qué afincarnos sobre la herida para recordar los momentos malos, ni azotarnos por cada error cometido, levantémonos del suelo y sacudámonos el sucio de la ropa para poder avanzar con una sonrisa sobre el rostro.

VMIW

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Imagen: Google
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Cansado de estar cansado

Despertarse en contra de tu voluntad, mirarte al espejo y ver que aun sigues ahí, como lo dejaste la noche anterior, tratar de refrescar la sensación de “necesito seguir” con agua en la cara, correr contra las agujas del reloj, salir a contrarreloj para lograr metas que a nadie importan, tener una sonrisa lista para que parezca que las cosas marchan bien, mantenerla por nueve horas, sin quejarte, correr de nuevo para esconderte de las cruces que te ponen día a día, y repetir hasta que el cuerpo aguante.

A todos les pasa, a pocos les molesta. Y a los que si les importa, ¿qué? ¿Por qué tenemos que ocupar nuestra mente con cosas que no merecen la pena, que pueden ser desechadas como el tiempo se deshace de la hora que le ponemos cuando vemos el reloj?

Es demasiado triste ver que las personas que realmente quieren vivir sus sueños sean perseguidos a muerte para tratar de ser “normal”, tener metas estándar y seguir un camino prefabricado.

Lógicamente desde que somos pequeños somos ajustados día a día todos los días para que no podamos cuestionar el status quo, seguirlo y respetarlo. Cuando te das cuenta del error en el que estamos metidos, este error colectivo, es difícil dar marcha atrás, hay cosas que te encadenan a él y por eso se valen para amarrarte más y no dejarte escapar.

Para mí la vida no tiene un propósito propio en sí, pero ya estando aquí necesitamos vivir a plenitud, con la consciencia encaminada a ello, sin dejarse tragar por lo que este prediseñado. No tenemos la culpa de ello, pero creo que si somos culpables de la felicidad propia y atarse a cosas que nos secan por dentro sin al menos levantarse y ver qué hay del otro lado de la vía no tiene razón de ser.

Muchas personas necesitan entender que la sociedad está formada por individuos, y que cada individuo es diferente al otro en cuanto a sueños y esperanzas. ¿Qué debemos estar de acuerdo en los derechos que tenemos como humanos? Sí, porque necesitamos una base para comenzar a movernos. Estoy cansado de ver como algunos agotan sus fuerzas para estar encima de otras personas que ni se inmutan de los demás por tratar de hacerse un camino propio, aun verde y sin transitar.

Es demasiado loco no ver que para muchos, la gente solo representa valores, cifras, números, sin importar que condición tengas o que situaciones vives.

Estoy seguro que no soy el único que se siente así y que hay muchos tratando de revertir las cosas para tener una existencia más plena, a mi parecer como debe ser. Hay que dejar pasar ciertas cosas y hacerse de la vista gorda con otras para poder avanzar, los obstáculos siempre tomarán las formas más insospechadas, si estamos realmente claros de lo que queremos nunca sentiremos arrepentimientos en el futuro.

VMIW

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Imagen: Google

Héroes anónimos

¿Cada cuánto tiempo escuchamos que alguien hace algo importante? Despertar todas las mañanas y notar que sigues con las vendas puestas. ¿Qué se necesita para quitártela? Creo que puede haber muchos motivos, el cuerpo llegando al límite, por ejemplo.

Necesitamos gritar y liberar la voz que no dice nada, pero que dice ¡Estoy aquí!

Es triste ver como hoy día nadie dice lo que piensa por temor al que creerán de ti, que el contradecir al otro pierdes tu peso en la masa…

Hay quienes no piensan así. Cuando ya no pueden nadar más patalean más fuerte para llegar a la orilla y estar a salvo; porque las cadenas se las pone uno mismo; y se las quita uno mismo también.

Toda acción necesita una chispa, un detonante que encienda la máquina y la ponga a anda, las cosas no se mueven por si solas, me parece que la física demostró eso…

¿De verdad le importa a alguien en lo que creemos? No lo sabemos si no lo averiguamos… Quítate la venda y ábrete a las verdaderas respuestas; esas que hacen que vibren tus sentidos.

Estoy seguro de que en algún lugar, alguien está mirando la verdadera luz de lo que realmente ocurre a su alrededor y comienza a cuestionar el orden de las cosas; ¿Cuál es la misión ahora? No guardárselo; comenzar a divulgar. El poder de nuestras palabras es más grande de lo que imaginamos.

NO te calles nunca ante nadie, porque de ti depende que el motor comience a revolucionar…

mordaza

Imagen: Google.