Hoy les debo el título

Hace tiempo que no me sentaba a escribir, han pasado tantas cosas últimamente que es difícil enfocar la concentración hacia una cosa en específico.

Y es que ha pasado de todo, desde conflictos que afectan desde el punto de vista social hasta cosas que tocan lo más personal posible, todo tiene repercusiones en mí, es inevitable.

Y la verdad es que no se por donde comenzar a desenredar todas las cosas que llevo adentro, ni sé como titular este post, pero tratare de que mis manos se hagan cargo y no me meteré mucho de forma consciente en lo que mi pulso decida escribir, o tipear en este caso…

El calor de las cosas a nuestro alrededor suele afectarnos de forma directa o indirecta, pero siempre nos afecta de algún modo y esto se traduce en la actitud a otras personas, el cómo reaccionan frente a distintas situaciones, como las sobrellevan a futuro, etc.

Tantos pensamientos acerca de cómo seguir llevando el curso de las cosas sin que se salgan de los rieles nos ocupa gran parte del día, y cuando se acumula el estrés de tantas cosas que ocurren es difícil ocultar el malestar y lo direccionamos en donde no es, dañando a terceros que no tienen nada que ver por el simple hecho de la frustración. Es difícil mantener una sonrisa cuando hay tanto peso en la cabeza.

El aguantar las cosas tanto tiempo hace que sintamos resentimientos hacia otros porque no tenemos el atrevimiento de decir las cosas por miedo a herir, y muchas veces  tocamos fondo cuando no  podemos más y acabamos explotando y dañando con las esquirlas a quien tenemos cerca. Nunca es la intención pero siempre quedan residuos del malestar del otro en el cuerpo.

Nos cargamos tantas veces de cosas que no podemos aguantar con el fin de tratar de conseguir algo mayor, pero cuando algo es muy pesado, la carga se va de lado. Caminar a la deriva sin noción de que tenemos adelante es algo riesgoso, ya que podemos perder las cosas que estamos cargando, quedándonos solos.

Pasa que la sensación de frustración es mayor que nuestra capacidad de pensamiento y omitimos el ordenar lógicamente los  eventos ocurridos en el pasado para poder idear estrategias  y dar frente al futuro, terminando abatidos y sin ganas de continuar porque nos dejamos llevar por la desesperanza. Nos olvidamos de que las cosas nunca salen de buenas a primeras bien y que muchas veces el tiempo hace que las cosas tomen un mejor curso. Obviamente para que un árbol nazca frondoso debemos plantar una semilla, pero si ya la tenemos sembrada solo debemos cuidar de que no se nos muera en el curso del tiempo.

La impaciencia es inevitable pero tenemos que ser resistentes y pensar en que todo se puede encaminar si se toman las decisiones más acertadas, no dejar que los tropiezos que obviamente tendremos nos dañen más de lo que son, simples tropiezos, y perdamos la fuerza para pensar y seguir luchando.

No quiero sonar como que sé todas las respuestas o todas las acciones a seguir, pero trato de esbozar mi forma de actuar frente a las dificultades  para recordarme a mí mismo que nunca debo perderme, que mantener la serenidad te hace ver mejor a través de los problemas y hallar su punto débil, para derribar y seguir avanzando.

Muchas veces las cosas nos tocaran mas en el fondo emocionalmente, y podremos sentir que la lucha no vale la pena o que nunca podremos salir de donde nos encontramos, pero estoy seguro que son solo nubes que se atraviesan entre la visión y la parte dentro de nosotros que nos hace movernos, que nos hace tomar con positividad los golpes. Con el tiempo aprendí a ser paciente, antes me desesperaba por todo, quería que todo saliera rápido pero en el fondo no sabía para que quería que las cosas ocurrieran rápido, y eso a mi forma de ver es un error, desear cosas sin saber para que nos sirven.

Así que para mí lo mejor es lo que se toma su tiempo, no quiero decir que hay que sentarse en el sofá a esperar tranquilamente, hay que ir preparando el lugar para que cuando lo que esperamos llegue tengamos donde ponerlo y no nos bloquee el camino.

VMIW

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Cuando los hombros ya no pueden más.

En el mundo en el que estamos hoy en día, por la dinámica que este tiene actualmente, surge la necesidad en las personas de tener que dividirse y  estirar mas los brazos para tratar de abarcar todas las cosas que necesitan en el menor tiempo posible. Tenemos que estar pendiente de los pasos que damos todas las mañanas, así como mirar los que están a la par contigo, y los que caminan en contra también. Tener ojos en todas partes.

Y de ese gran menester de abarcar, aceptamos cargas que muchas veces no podemos soportar, pero que no las desdeñamos por la valiosa recompensa que esta nos puede otorgar.

Es muy cierto que para tener hay que sacrificar mucho, y hoy día mas, sin embargo hay cosas en las que nos enfrascamos por hacer bien y no nos dejan mucho, pudiendo ser mejores en algo más que pueda dejarnos más beneficios y satisfacciones.

Nos sumergimos de lleno en un mar de incompatibilidad y nos comprometemos con cosas que no nos hacen felices, no nos dejan aprendizaje, solo frustración y cansancio.

Es demasiado frecuento encontrar gente que no es feliz por el hecho de comprometerse cuando no quiere, no dicen lo que les molesta, no saben decir que no, o principalmente ponen el bienestar de otros por encima del de ellos mismos sin pensar en las consecuencias. También es frecuente ver que las personas no se deshacen de las cosas que los atan y los esclavizan, pierden el valor ante el temor de herir a otros y prefieren guardarse las cosas, soportando en silencio cruces muy pesadas.

De todo esto solo queda el espíritu roto y los hombros desechos, y al no comunicar las aflicciones que tenemos, nos vamos desmoralizando y perdiendo el ímpetu de salir airoso de las situaciones difíciles y aceptando con dolor los martillazos de la vida, sin hacer nada por revertir las cosas.

Debemos escucharnos más a nosotros mismos y hacer el sacrificio de sacar adelante nuestras aspiraciones, para dar lo mejor que tenemos  y aportar algo al bienestar de nosotros mismos y los que nos rodean. Si miramos las cosas desde una perspectiva neutra, podemos ver con claridad las cosas positivas y negativas de las cosas que tenemos  y cómo podemos cambiarlas; para darnos un respiro y continuar el avance.

Antes que nada, somos humanos que nacemos sin ataduras, y las cosas que escogemos debemos escogerlas de manera que nos permitan proyectar más nuestras esencias, no atarla y desmoronarla. El valor puede ganarse poco a poco, ganando pequeñas batallas que nos hagan ganar más terreno y poder enfrentarnos a las cosas sin titubear, con acción y determinación. Las cadenas que amarran a la esencia son las más fáciles de romper, solo hay que intentar forzarlas a quebrarse.

VMIW

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Imagen: Google

El poder de uno mismo.

Hace casi diez años que aprendí a tocar guitarra. En aquel entonces lo único que me parecía interesante era la música, y hoy día mantengo ese pensamiento. Hago otras cosas además de ser músico, pero puedo decir que la música es mi pasión.

A pesar del gran interés que tenía por aprender, no tuve el tiempo suficiente ni los recursos para pagarme clases de guitarra ni nada parecido, así que no me quedo de otra que aprender por mí mismo. Sí, soy músico autodidacta. Y en gran parte lo que me salvo fue que aprendí a desarrollar mi oído musical a un buen nivel.

Hoy en día, gracias a eso sé tocar otros instrumentos con bastante naturalidad, y me encanta el haber perfeccionado esas destrezas por mí mismo, porque siento que de otro modo no hubiese podido. La presión que puedan ejercer sobre ti cuando quieres hacer algo de corazón puede afectar tu interés y hacer que abandones.

Siempre he sido una persona a la que le ha gustado hacer las cosas solo, a veces siento que la compañía o el compañerismo no son lo ideal para alcanzar un bien o una meta y he tenido que hacer cosas solos así beneficien a otros que no ayudaron, me siento bien de esa manera. Quizás muchos piensen que no es lo correcto, que el hombre siempre necesitara de compañía para lograr las cosas, etc, etc, y no digo que eso este mal, pero, ¿desde qué momento comenzamos a darnos cuenta de que no podemos con algo y necesitamos el apoyo de alguien más? ¿Hasta qué momento podemos avanzar solos?

Pienso que en primer lugar, para poder responder esto con total honestidad debemos saber bastante bien quienes somos, que queremos y que somos capaces de dar por algo. No es un síntoma de debilidad el reconocer los límites de la fuerza interna., es más, es de gran utilidad el saber que tan lejos puedes correr.

Desde que somos pequeños siempre nos han encaminado al trabajo en equipo, al trabajar en grupo para hacer de las tareas algo más pequeño, pero gracias a eso se crean vicios como el aprovecharse de los más aplicados, la manipulación, los engaños, etc; demonios que van creciendo y que vemos a cada momento casi que en cualquier lugar.

Muchos de los problemas que hay hoy en día en la sociedad se deben a que siempre se acostumbró a las personas a que otras les hagan las cosas y no a resolverlas por sí mismos, delegando y delegando no aprendemos a corregir las fallas. Un poco de individualismo en las personas ayudaría mucho a mejorar el entorno.

Si bien es cierto que la humanidad prosperó gracias al hecho de que el humano aprendió que estando unidos como grupo eran más fuertes y hábiles, hoy en día los grupos grandes solo crean descontrol, porque no hay  quien piense como líder, solo sobran seguidores. Gran error.

Necesitamos entender que a pesar de que tenemos límites, también tenemos grandes fortalezas dentro de estos, y que al tener plena conciencia de ellos podemos hacer grandes cosas, para nosotros mismos y para el resto.

No podemos dejar que siempre que estemos en dificultad venga alguien a ayudarnos, siempre tenemos que usar nuestras fortalezas para progresar y no estancarnos. Como individuos tenemos un poder inimaginable, usémoslo para materializar las cosas que nadie antes se ha atrevido. Los cambios están en uno mismo.

VMIW

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Imagen: Google.

Cuando las sombras hablan…

Somos millones de historias convergiendo unas sobre otras, trazando una maraña de situaciones irreales, surreales y atípicas que nos hacen apreciar el tiempo que tenemos para pensar en ellas, y vivirlas, por supuesto. Millones de personajes entran y salen de escena cambiando el curso de los acontecimientos; A interactuando con B y C, para que C al interactuar con D cambie la perspectiva de A. Y millones de posibilidades más, el azar es algo que merece más respeto.

Y en todas las historias, hay personajes que resaltan por las cosas que hacen, por como se desenvuelven y que intrínsecamente están opuestamente relacionadas con lo que hay dentro de su esencia, para crear una imagen que está en total oposición con el verdadero ser, mutando. Conozco infinidad de testimonios de personas que se desahogan acerca de la increíble capacidad que tienen algunas personas para mostrar cosas que no le pertenecen, para llenar vacíos con cosas que no les ayudan en absoluto.

Cada quien tiene sus luchas y cada lucha forma un carácter, una repuesta a los estímulos y a los golpes que vienen de la barrera del presente perpetuo. Y cada experiencia crea un nuevo aprendizaje, que nos ayuda a sobrellevar la vida. Y estoy súper consciente de que esta última línea es demasiado trillada pero la necesito para dar entrada a lo que realmente quiero decir…

La sabiduría que se gana con el tiempo puede ser usada para ayudar a otras personas a encontrar el camino a sus sendas, o, a que le hagan el camino más fácil a alguien valiéndose de trucos y estrategias. Tristemente en el mundo hay demasiada poca honestidad.

Cuando no se tienen algunos objetivos o estrategias claras las personas corren persiguiendo su propia sombra, y en ciertos momentos es divertido no tener nada por qué preocuparse, pero el punto está en que hay cosas que son inminentes y es mejor estar preparados.

Hoy en día, y a pesar de todas las cosas, hay personas que quieren hacer las cosas bien, pero este deseo de mejorar el entorno siempre está acompañado de ingenuidad y ahí es donde entra en escena aquel que embellece tu camino con flores robadas.

Las experiencias negativas cuando no son expulsadas del cuerpo van creando sombras que con el tiempo aprenden a hablar, y hablan bastante, y comienzan a decir cosas bastante claras que tomamos por verdaderas y como única opción, impidiendo ver las cosas desde otro ángulo, con otra perspectiva, de lado y de entendimiento, haciendo que no se puedan lidiar con otras opiniones y otros puntos de vista.

Por más que una persona pueda decir la verdad, siempre tendrán una voz que le hará dudar de lo que dice a cada instante, cambiando de parecer a cada instante, sin poder mantener una posición sobre las cosas.

Las personas siempre tendrán desacuerdos, es completamente normal, pero si las personas solo discuten por el hecho de que alguien tenga objetivos y se los reprochen es una pérdida de tiempo. Hay personas que no saben sino mirar el plato del de al lado.

Lo más lamentable de todo esto es que siempre apuntan a un tercero la culpabilidad de los conflictos que a la vista de todos ellos mismos son los causantes, no son lo suficientemente sabios para aceptar sus propios errores, y tratan de disfrazarlos haciendo cualquier cosa para empequeñecer al resto y que los vean como líderes. Hay una gran diferencia en el respeto que se gana con las acciones y el que se impone a la fuerza. Porque a la larga nadie respeta a quien cree que tiene la razón por asumir que es así mismo.

La admiración y el respeto que puede llegar a sentirse por alguien depende de lo honesto y desinteresado que este sea, no por recordarle a los demás los “logros” obtenidos gracias a esa persona, “sacando en cara” como se suele decir vulgarmente.

Muchas veces las personas necesitan reconocerse en el espejo y dar la cara a su propio abismo para poder encontrar lo que hace falta para asumir nuevos riesgos y encontrarse a sí mismos, principalmente, y asumir su rol dentro del ambiente en el que se desenvuelven.

La vida, si bien es incierta, es injustamente catalogada de dura por las cosas que a unos les ha tocado afrontar. Pero si no decaemos en la lucha podemos hacer cosas que puedan mejorar nuestros espacios personales y hacer que las cosas mejoren para los que nos rodean. Vivir y aprender no tiene que ser tan difícil.

VMIW

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